Zinedine Zidane se marcó como objetivo principal en este primer inicio de campaña, tras volver su espantada de 2018, ganar el torneo de la regularidad, algo que ningún entrenador del Real Madrid desde Capello ha conseguido hacer en más de una ocasión. Zizou puso la primera piedra en 2017 y a su vuelta quiere completar la hazaña.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió en su primera etapa, esta vez los jugadores no están ayudando al francés. Con su derrota frente al Betis han vuelto a desperdiciar otra oportunidad de alejarse del Barcelona y en esta ocasión, cediendo el liderato de LaLiga.

El Real Madrid acumula su tercer pinchazo en cuatro jornadas tras su empate contra el Celta y las derrotas contra Levante y Betis, ocho puntos desperdiciados que ahora supondrían una diferencia de más de seis (por la diferencia de goles particular con el Barça) sobre su máximo rival. Y sin embargo, están dos puntos por debajo.

De esta manera, los blancos no dependen de sí mismos para alzarse con el título de liga por primera vez en la temporada. Si bien es probable que el Barcelona pierda puntos en los 11 partidos que le restan, también lo es que lo haga el Madrid, pero de cara al calendario los del Bernabéu tienen una ligera ventaja.

Una recta final de torneo apasionante
Chamartín recibirá la visita seis equipos distintos, mientras que el Camp Nou lo hará de cinco, teniendo que disputar los de Zidane cinco encuentros fuera por seis de los culés.

En lo que a esos rivales respecta, ambos conjuntos enfrentarán tres partidos de alto riesgo, como lo pueden ser el Valencia, en casa, o los viajes al País Vasco para visitar a Athletic y Real Sociedad para los capitalinos. Por parte de los de Setién, tienen las complicadas salidas contra Sevilla y Villarreal y el duelo contra el Atlético en la Ciudad Condal.