Juega el viernes el Leganés una jornada más de Liga. Eso dice el papel. Pero miente. “El viernes tenemos la final”, ha descrito hoy Rubén Pérez en su perfil de Instagram lo que les viene a él y sus compañeros ante el Mallorca. No una final, sino ‘la’ final. Jamás un artículo determinado dio tanto valor a un partido de fútbol. Así que no, no es una jornada más. Es un duelo vital  por la salvación ante el que los muchachos de Javier Aguirre (que no estará en el banquillo por sanción) tendrán un problema en forma de fatiga evidente. Fatiga casi administrativa.

Dice también el papel que, entre partido y partido, debe haber un descanso de 72 horas en esta reanudación del campeonato. No está escrito en el protocolo, pero LaLiga se comprometió a una norma que ya cuando se dio a conocer el calendario, se supo que el Leganés no podría cumplir frente a los insulares. Cuando la bola eche a rodar en el Visit Mallorca Stadium, habrán pasado sólo 69 horas y media desde que arrancara el duelo que ayer midió al Lega y al Barça en el Camp Nou.

Pero la realidad es todavía más dura para un Leganés que, además de ayer llevarse una derrota complicada en la maleta (y el enfado de un penalti injusto), volvió a Madrid a altas horas de la madrugada. Su vuelo tomó tierra en Barajas a eso de las 3:30 de la mañana y la mayoría de los jugadores se ha metido en su cama sobre las 4:30-5:00. Dormir, admiten algunos no ha sido sencillo tras la derrota.

Por eso y por pura lógica, Javier Aguirre ha planteado la sesión de hoy miércoles para la tarde. La plantilla se ha entrenado a las 18:30 en la Instalación Deportiva Butarque en una sesión que ha sido de recuperación para los que jugaron ayer y de algo de táctica y físico para los que no tuvieron la ocasión de jugar frente al Barça.

Eso deja apenas un día de normalidad para afrontar el partido contra el Mallorca (mañana será ese día) y escasas 62 horas de recuperación para jugar “la final” (Rubén Pérez dixit) que, por cierto, será de nuevo lejos de Butarque y Madrid. Esto es: el Leganés deberá volver a coger un avión y retronará de nuevo tarde (aunque no tanto) para preparar su siguiente duelo, otra vez con sólo dos días de por medio, contra el Granada en Butarque.

Al menos para el choque de MallorcaAguirre cuenta con alguna bala en la recámara. Óscar y Siovas no estuvieron en el duelo de ayer por sanción y llegarán descansados al partido contra los bermellones. Además, hombres como Roque Mesa, Silva o Guerrero fueron sustituidos contra los culés y apuntan a que ese ‘mini-descanso’ les dará opciones de jugar este duelo que, por mucho que el papel se empeñe, no es una jornada más de Liga para el Leganés.