Sergio González cuenta desde este mismo jueves con dos efectivos más en el trabajo diario, tras la incorporación al grupo de 28 de dos jugadores más del Real Valladolid Promesas: el cancerbero Gaizka Campos y el central Miguel Ángel Rubio. Ambos han viajado hasta Marbella para reforzar dos zonas que se encuentran actualmente despobladas, debido a la inminente salida de José Antonio Caro y a la eventual ausencia de Bruno González, motivado por su positivo en los test de detección del coronavirus.

El guardameta vasco ya sabe lo que es trabajar a las órdenes del entrenador catalán, puesto que ya lo hizo durante el periodo post-confinamiento, en las primeras semanas de trabajo posteriores al parón liguero. Por su parte, al defensor madrileño se le esperaba entre los citados, como ya había anunciado el propio Sergio en rueda de prensa, si bien la necesidad de tener que dar un doble negativo en las pruebas de la COVID-19 y los últimos flecos de la ampliación de su cesión con el Getafe, rematados ayer miércoles, impidieron que viajase en un primer término con la expedición.

De esta manera, el equipo cuenta con una treintena de futbolistas en esta concentración, en la que disputará dos amistosos: el primero, este domingo contra el Málaga, y el segundo, el último día de la estancia en Andalucía, frente al Granada, el día 28. Después de entrenar hoy jueves en doble sesión, mañana viernes se repetirá dicha rutina, mientras que el sábado, jornada previa al primer encuentro de la temporada 2020-21, se ejercitará una vez.