Martin Odegaard es el último ejemplo de una fórmula de éxito, aunque la suya se haya dilatado más de lo habitual. El noruego ha regresado a la Casa Blanca tres años y medio después de que saliera para una primera cesión que finalmente han sido tres. Ahora ha vuelto hecho ya un hombre. Se fue con 18 recién cumplidos y regresa con 21 ya contrastado. Otro ‘comeback’, otro regreso a casa.

Odegaard, además, ya ha comenzado la pretemporada con el Real Madrid y es una de las caras que más ilusiona. Él fue la sensación en el primer entrenamiento de los blancos este lunes. Calidad y juventud para el centro del campo.

Tras dos años en el Castilla, el primero junto con Zidane, el segundo con SolariOdegaard, que sufría en ciertos campos de Segunda B y veía que no estaba progresando lo que esperaba, se fue cedido al Heerenveen, en la primera holandesa, donde jugó temporada y media. No acabó de explotar y buscó otra cesión.

En la 18-19 Odegaard ya brilló, esta vez en el Vitesse, también de la Eredivisie. Fue su eclosión en una liga importante, pero de un nivel inferior, al no ser una de las grandes. Sin embargo, dio un paso importante como para aspirar a un equipo de mayor enjundia.

El salto definitivo, en la Real

Y en la 19-20 ya se exhibió como un futbolista con hueco en el Real Madrid gracias a una muy buena temporada en la Real Sociedad, a pesar de que tras el confinamiento no brilló como venía haciendo, lastrado por unos problemas en la rodilla. Sin embargo, el nivel mostrado hasta marzo convenció en la Casa Blanca de que, como finalmente ha sido, tendría hueco en el Bernabéu.

Se repite así el viaje de ida y vuelta tan habitual en los últimos años en el Real Madrid, tanto para canteranos como para jugadores jóvenes, inversiones de futuro que necesitan un tiempo de cocción antes de estar listos para ganarse una taquilla en el vestuario de Valdebebas. En la actual plantilla hasta siete jugadores salieron cedidos para volver. Es el Madrid de los retornados.

Con Odegaard regresará Lunin, que dos años después por fin será el segundo portero del Real Madrid. El ucraniano aterrizó en el Madrid en 2018 a cambio de 8,5 millones fijos más cuatro en variables. La primera temporada se fue cedido al Leganés, donde fue suplente de Cuéllar (solo siete encuentros). Este curso el Madrid lo prestó al Valladolid, pero se encontró con el mismo problema, otra vez suplente, esta vez de Masip (dos partidos). Así que en enero cambió la meseta por Oviedo, donde por fin jugó con asiduidad, 20 encuentros.