El Sevilla apostó por la vuelta de Ivan Rakitic hace unos meses con el fin de que el croata tuviera un protagonismo semejante al que tuvo en Nervión antes de marcharse al Barcelona. El plan comienza a funcionar bajo una adaptación exprés del jugador: fue de menos a más desde el inicio de temporada y encajó a la perfección en el plan de Julen Lopetegui. Su versión, más física y móvil que la que se le exigía en el Camp Nou, se acerca a las pretensiones de su entrenador pese a que la marcha se Ever Banega no encontró en el plantel una vía natural de reemplazo. De momento, el croata es el centrocampista del Sevilla que más minutos juega en LaLiga.

La vuelta de Rakitic vivió altibajos, aunque fueron los esperados por el club. El jugador traslada su carácter de líder sobre el césped y Lopetegui trata de medir sus esfuerzos físicos con los descansos oportunos. En Champions League ya tiró del carro en varios choques como ante el Chelsea y el Krasnodar. El Sevilla necesita liderazgo sobre el césped y el croata asume ese papel en Nervión. Turno para que entregue su mejor versión.

Su reciente retirada de la selección croata entrega más posibilidades de descanso al futbolista en este parón de selecciones. Su nivel físico generó algunas dudas en este arranque de campaña debido a las altas exigencias del sistema de juego de Julen Lopetegui, algo a lo que se adaptó de forma creciente con el paso de los duelos. Ahora, Rakitic quiere ser más incisivo desde su posición en la medular y para ello se agarra a la confianza plena que su técnico tiene con él desde su llegada.