Óscar Rodríguez es un chico con estrella. Desde que llegase a la cantera del Real Madrid con 11 años recién cumplidos, el talaverano ha ido quemando etapas a toda velocidad. Siempre en las conversaciones de los técnicos de cantera del club blanco, que veían en él un proyecto de enorme futbolista. Incluso los entrenadores del primer equipo, como Zidane, contaron con él en pretemporada. Nunca olvidará el gol que le hizo al City en Los Ángeles. Tenía 19 años.

Tras su exitoso paso por el Castilla y antes de que Monchi pusiera sus ojos y la chequera –15 millones por el 75% del pase-, el centrocampista hizo la mili en el Leganés, con dos años en Primera, sobre todo el último, donde se ha consagrado como presente y futuro de equipos de primer nivel. Su último año, pese al descenso, con 10 goles y tres asistencias. Entonces, ¿por qué no juega con el Sevilla?

Lo cierto es que Julen Lopetegui está siguiendo un proceso con Óscar que ya ha aplicado a otros jugadores de talento y juventud. Le está haciendo madurar. Sin prisas. Sabiendo que cuando le dé la responsabilidad debe estar preparado. En el Sevilla, como en el Madrid donde se crió, no está permitido el error. Pese a esos años en el Leganés, que la han curtido, allí era uno de los referentes, el jugador del que todos hablaban. Javier Aguirre también trató de ponerle los pies sobre la tierra.

Su lugar en el campo

En Nervión ha bajado de sopetón. Su proceso de adaptación marcha con naturalidad, puesto que el centro del campo es la zona donde el Sevilla tiene un mayor número de efectivos y opciones. Óscar estaba acostumbrado a jugar con libertad, por detrás del punta, donde pudiese aprovechar su envidiable disparo. Con Lopetegui no existe de partida esa figura en el campo. O Interior, o extremo a banda cambiada. Y en ese proceso anda inmerso Óscar Rodríguez.

Monchi está tranquilo, incluso lo ha expresado públicamente, conocedor de qué pide su entrenador a los jugadores y cuál es el recorrido que debe hacer el jugador. Mañana regresará a los entrenamientos tras jugar con la sub 21. Sigue dando pasos en su crecimiento. Y es que Lopetegui no para de repetir que por delante de las individualidades hay un equipo. Y eso también hay que aceptarlo.