El Sevilla comprometió el pasado mes de enero (antes de que la pandemia sacudiese al mundo) 41 millones en dos futbolistas: Youssef En-Nesyri y Suso. Dos incorporaciones que había avalado el entrenador, Julen Lpetegui, porque se ajustaban a lo que necesitaba para subir un peldaño más. Ambos tuvieron protagonismo y confianza desde el inicio, sobre todo el gaditano, aunque el habitual proceso de adaptación no se completaría hasta esa fase final de la Europa League, donde dieron un alto nivel. Y, encima, esta temporada, una vez superadas las lesiones por parte del extremo, se han erigido en la pareja de moda del ataque nervionense.

Entre marroquí y andaluz suman a estas alturas de LaLiga, cuando se ha consumido la primera vuelta (aunque el Sevilla tenga un partido pendiente), más de la mitad de los goles del equipo en LaLiga. En-Nesyri es el goleador destacado con nueve dianas, seguido precisamente por Suso con tres, ninguna a balón parado. Ocampos también suma tres, aunque las suyas han sido desde el punto de penalti. Monchi acudió hace un año en busca de un generador de juego desde la banda como Suso y de otro perfil de delantero distinto a De Jong, dejando salir a Dabbur y Chicharito. El tiempo parece haberle dado la razón.

Lopetegui les ha dado grandes dosis de confianza a ambos. Debían subirse a un proyecto en marcha y ganarse con trabajo y buenos partidos la posibilidad de entrar en sus planes de forma constante. Con Suso no había demasiados problemas porque ya se conocían. Incluso desplazó al goleador Ocampos de banda. Eso sí, desde su llegada, el ‘7’ nunca ha estado con el estado físico actual. Ha elevado su listón personal y sigue soñando con esa Eurocopa sin lista definitva, haciendo méritos con el Sevilla.

El caso de En-Nesyri es simplemente que ha roto como goleador. Siempre había tenido buenas cifras en clubes modestos. Ahora, en un Sevilla donde tiene que trabajar por encima del lucimiento personal, es capaz de encontrar los espacios necesarios para anotar una de las dos ocasiones que se le suelen presentar. Se desmarca con inteligencia al primer palo (como en Vitoria o ante la Real), va con fe a los remates de cabeza, donde en carrera es imparable, y no renuncia al golpeo de primeras. En-Nesyri y Suso lideran al Sevilla. Hace un año fueron inversiones desorbitadas. Hoy sólo se habla de cuánto valen en el mercado.