Se agotan los días de mercado y hay que tomar decisiones finales. En el Atlético, Torreira es uno de los que todavía podría protagonizar algún movimiento. El jugador uruguayo sigue sin tener protagonismo en los planes de Simeone. El partido frente al Eibar era una prueba personal. Con Koke sancionado, había que ver cuál era la selección de Simeone. El técnico argentino apostó por Saúl, aunque Torreira entró en el intermedio por Correa y tuvo toda la segunda parte. Después, en el choque contra el Valencia, el charrúa entró ya con el partido decidido a falta de cinco minutos. El escenario no ha cambiado mucho, aunque sí que el tiempo ha ido aclarando opciones.

La del Valencia se da por agotada, salvo sorpresa final. El club che se interesó por Torreira de manera fuerte, pero no se le ha dado opción y mira ya a otros objetivos. En este momento, aparece también como escasas las opciones de que el mediocentro cedido en este momento por el Arsenal al Atlético vuelva a Italia, donde sigue teniendo un buen cartel. El Torino cambió de entrenador, Giampaolo marchó y con él el interés por Torreira. El Lazio y la Fiorentina también estaban interesados. La preocupación del Arsenal es que el futbolista juegue, como explicó a As Edu Gaspar, su director deportivo y, ahora mismo, hay una opción abierta. El Mónaco es el equipo que más se ha posicionado y avanza para intentar conseguir, al menos, la cesión del jugador para lo que resta de temporada.

El club del Principado mantiene unas buenas relaciones con el Atlético y trata de acelerar en estas últimas horas. De hecho, ambos clubes se han visto ya unidos en el mercado por varias operaciones. Carrasco, Falcao, Lemar, Gelson… Varios nombres por los que el Atlético y el Mónaco se han encontrado en la mesa de negociaciones. En este caso es una conversación a tres bandas. El Arsenal llevaría la voz cantante, puesto que tiene los derechos del futbolista. El Atlético preferiría no dejar marchar al jugador, dado que la plantilla es corta y la pandemia siempre amenaza en un calendario muy cargado.