En las tres últimas semanas del mercado llegarán los esperados movimientos en el BetisManuel Pellegrini tiene decidido desde hace tiempo con qué jugadores piensa contar o con cuáles no. Y entre los que no entran en sus planes se encuentra Loren Morón. El delantero no disputó un solo minuto en el partido ante la Roma, el último amistoso verdiblanco previo al inicio liguero, como ocurriese con otros compañeros que tampoco entran en el pensamiento del entrenador chileno. El marbellí es considerado por los rectores verdiblancos como una perfecta moneda de cambio de cara a poder reforzar al Betis en este tramo final de mercado. Ya informó MARCA del interés del Valencia en Loren, aunque de momento no hay negociación abierta. El equipo dirigido por Bordalás seguirá intentando su llegada. El propio Loren ve el cambio como positivo.

Porque el Valencia podría ofrecer la posibilidad de un trueque que interesase al propio Betis, aunque de momento no ha llegado esa oportunidad u hombre que de verdad despierte el interés en Heliópolis dentro de la plantilla valencianista, que convenza del todo a los rectores verdiblancos y a su entrenador, que está más preocupado de la parte defensiva que de la ofensiva. Porque en punta de ataque el objetivo bético está bien definido. La salida de Loren abrirá el espacio a la llegada del argentino Benedetto. Un refuerzo que espera concretar el Betis en las próximas semanas, a sabiendas de que el salario del delantero sólo permitiría una cesión, dentro del espacio salarial que abriese Loren. Además, en el Betis son conscientes de la necesidad de realizar una venta importante. Situación de mercado que tampoco ha llegado. Las incógnitas, más en las salidas que en las llegadas, siguen latentes. Se desea comenzar por Loren.

En cuanto al propio canterano bético, hace tiempo que conoce que su situación no es la mejor. Su merecida renovación no ha sido más que un lastre a la hora de valorar su situación y aportación en el campo. Pellegrini, conociendo sus ofertas en el pasado verano, hizo su concepción del equipo sin contar con él. Finalmente se quedó, pese a partir como el tercer delantero. La explosión definitiva de Borja Iglesias le han dejado en un segundo plano complejo. Ha llegado la hora de decir adiós. Todos lo saben en el club heliopolitano. El tiempo juega a favor de los intereses de ambos. Uno necesita el valor de Loren en otro jugador que complete las necesidades de la plantilla. Mientras el propio goleador desea relanzar su carrera en otro destino deportivo. Las cartas están encima de la mesa.