Dani Vivian fue una de las noticias positivas en el estreno liguero del Athletic. El central rindió a un buen nivel en su estreno en la élite, sobre todo en las acciones defensivas. Le tocó pelear con Lucas Boyé, un delantero fuerte y de esos que no da un balón por perdido, y respondió realmente bien, confirmando que las buenas sensaciones que dejó en la pretemporada no fueron casualidad.

Su agresividad a la hora de encimar al ariete argentino permitió que los leones pudieran defender hacia delante y vivir en campo rival durante gran parte de la primera media hora de juego. Estuvo pendiente de él en todo momento y si la jugaba obligaba a perseguirle hasta campo rival, el vitoriano no dudaba ni un solo segundo a la hora de seguirle. Boyé apenas pudo girarse o sacar dirigir sus cabezazos, con lo que el Elche perdió su referencia para sacudirse el acoso del Athletic a través del juego directo. Eso sí, en las pocas ocasiones en las que el vitoriano perdió esas disputas, los ilicitanos lograron situaciones de ventaja.

Además, estuvo muy atento durante los 90 minutos. Casi siempre bien posicionado para aparecer al corte, tanto a campo abierto como en las ayudas a De Marcos en el lateral derecho. Su capacidad para corregir, sumada a sus buenos retornos defensivos, ayudaron al Athletic a frenar gran parte de los contraataques que logró armar el Elche. Un rendimiento que no se refleja del todo en sus números. Ganó seis de sus 13 duelos, aunque su principal aportación fue que los rivales nunca recibieran cómodos. También recuperó cuatro balones y cortó cuatro pases. Con balón estuvo correcto, animándose con diagonales y conducciones en momentos concretos, pero sin arriesgar mucho en ninguno de sus envíos.

Una gran presentación en Primera para el vitoriano, que aprovechó la oportunidad que le brindó Marcelino. Su presencia en el once titular podría repetirse en el duelo del próximo sábado frente al Barcelona, aunque habrá que esperar para ver si Yeray se recupera para entonces. Lo que es seguro es que el técnico asturiano cuenta con una buena pieza en la zaga que le permite tener la tranquilidad de saber que dispone de cuatro centrales de buen nivel.